Vence tus temores

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Cinco razones por las que viajar solo puede ser maravilloso

Aunque no lo parezca, echarse la mochila al hombro y emprender un viaje en solitario es algo bastante común. Muchos lo hacen y no es porque no tengan quien les acompañe. Simplemente es una opción.

Existen muchas ventajas de viajar en solitario
Existen muchas ventajas de viajar en solitario | Flickr

Cada vez son más personas las que deciden viajar solas y el negocio para atender a esta demanda no para de crecer. Las agencias se han tomado muy en serio esta tendencia y sus propuestas han ido aumentando un 15% anual en los últimos ejercicios. Los europeos que optan por esta posibilidad son tanto hombres como mujeres, rondan entre los 30 y los 50 años, viajan en temporada baja, aprovechan mejor las ofertas y eligen principalmente destinos exóticos, países asiáticos como Laos, Vietnam, Tailandia, China o India, y también Marruecos, Brasil, Costa Rica y Nueva Zelanda, así como Estados Unidos.

Pero, ¿cuáles son las ventajas de ir en solitario? Muchas. Rompe las barreras que crea tu miedo y emprende ese viaje. Nosotros te damos cinco razones para hacerlo:

Tailanda, uno de los destinos preferidos para viajar solo | © Sergio Borrego

1. La absoluta sensación de libertad: Puedes ir a donde quieras, cuando quieras y como quieras. No tienes que preguntarle a nadie, ni ceñirte a un horario o a un itinerario prefijado. Nada te obliga, puedes elegir lo que prefieras, aquello que más te guste o rechazar lo que te desagrada. No hay discusiones, cesiones o enfados. Todo es a tu gusto. Además también tienes la opción de tener compañía, charlar con alguien o simplemente dejarte llevar. Por una vez, estás sin ataduras. Marca tu ritmo.

Es el momento de vivir nuevas experiencias y abandonar nuestra zona de confort | Alberto Myanmar

2. Conocer gente, probar cosas nuevas, vivir experiencias:

En definitiva, abrirse a lo desconocido, a lo diferente. Siempre surgirá la ocasión de relacionarse con algún extraño que nos mostrará su visión de la vida, su mirada diferente. Todos tenemos prejuicios y temores, pero al viajar en solitario sólo nos enfrentamos a los nuestros, que siempre serán menores y, por tanto, serán más débiles. Es el momento de probar lo distinto, de vivir nuevas experiencias, de arriesgarse y abandonar nuestra zona de confort. Un descubrimiento que merecerá la pena.

Encontrarse a uno mismo viajando solo | viajarsolo.com

3. Encontrarse a uno mismo y crecer personalmente:

Harás largos desplazamientos y tendrás muchos momentos de silencio que te ayudarán a reflexionar sobre tus ideas, a ahondar en tus sentimientos y a cuestionar tu modo de vida. Al tiempo que viajas y disfrutas de todos los detalles que te ofrecen los paisajes, los olores, los ruidos y las personas, recorrerás un largo camino hacia tu interior, llegando a conocer facetas de ti que seguro no conocías. Además deberás hacer frente a dificultades y tomar decisiones que te harán más fuerte y desarrollarás tu espíritu de independencia.

Afrontar retos hace ganar seguridad | pintarest

4. Afrontar retos, ganar en seguridad: A cada paso que des en tu viaje en solitario te enfrentarás a situaciones en las que debes decidir sin ayuda de nadie. Ni siquiera el habitual consejo materno o la opinión experta de otra persona. Nada de eso. Deberás afrontar nuevos retos que seguramente descubrirán facetas de ti que no conocías. Todo ello potenciará tu personalidad, tu seguridad y tu confianza. Puedes preguntar a los lugareños, asesorarte a través de guías, consultar libros… pero al final serás tú quien decida y cada vez lo harás con mayor determinación, con más firmeza e incluso con cierto atrevimiento. Viajar solo es una prueba perfecta para aquellas personas algo tímidas y apocadas que quieren dejar de serlo.

Desarrollarás tu espíritu de independencia | viaja jet

5. Desconectar: Si viajas con amigos, familia o con la pareja, al final siempre hay conversaciones recurrentes que nos remiten a los problemas cotidianos, a la tensión de ciertas relaciones y, en definitiva, a las ataduras. Tras varios días en solitario, el viajero se termina concentrando en sí mismo y en el mundo que le rodea. Un entorno diferente y poco habitual que le obliga a prestar más atención y a empaparse de las imágenes, de los colores, a vislumbrar el horizonte al final de la luz. Nada de contestar emails del trabajo o mensajes de los grupos de whatsapp habituales, ni tampoco na larga conversación por teléfono con los de siempre. Alguna llamada para dar señales de vida y poco más. La línea en silencio. Fuera los problemas.

Fuera los problemas | flickr

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