UNA ISLA ÚNICA

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10 imprescindibles en una escapada a Creta

Creta no es una isla más en el Mediterráneo. Puntal sur de Europa, su historia, su gastronomía y sus playas son solo tres de las muchas razones por las que tendríamos que elegirla para un viaje estival.

Puerto de Chania (Creta)
Puerto de Chania (Creta) | Turismo de Grecia

Hay muchas razones por las que es una buena idea marcharse de vacaciones a Creta en cualquier época del año, no solo ahora en verano. Te damos las 10 imprescindibles, las que no puedes dejar de hacer si es la primera vez que vas a ver la isla.

1. Un paseo por Chania. El encanto de la segunda ciudad de la isla es único, sobre todo gracias a su herencia veneciana. Situada a los pies de los Lefta Ori, imposible no querer pasear por su pintoresco puerto o su entramado de calles que forman una ciudad salpicada por edificios venecianos, fortificaciones (sobre todo alrededor del puerto) y vestigios de la época Otomana.

2. Visitar la fortaleza de Koules en Heraklión. Está a la entrada del puerto de la ciudad y es un castillo-fortaleza construido por los colonos venecianos en el siglo XIII. Se remodeló en el siglo XVI tras un terremoto y se quedó como ahora se puede apreciar. Con el tiempo tuvo también usos como polvorín, almacén, cuartel e incluso de cárcel. Lo mejor es ir al atardecer.

3. Un baño de sol en la playa rosa de Elafonisi. Efectivamente. En Creta es posible irse a una playa de arena fina, limpia y... rosada. Ese color entre rosa y salmón procede de los numerosos corales que hay en sus cristalinas y turquesas aguas del mar. Es considerada una de las mejores playas del continente europeo, y no es para menos, ya que el maravilloso entorno natural que la rodea la convierte en un auténtico paraíso para los turistas. Otra playa increíble en la isla es la de Falassarna

4. Conocer la cultura minoica en los yacimientos de Knossos, Festos, Gortina y Agia Triada. El palacio de Knossos es donde habitó el minotauro, según la mitología. Es un yacimiento de más de 20.000 metros cuadrados y su palacio tiene 4.000 años de antigüedad. Tres siglos más tarde fue destruido por un terremoto, pero reconstruido con el paso del tiempo. A 5 km. de Heraklion.

5. Un rato de meditación en el monasterio de Preveli. Varios kilómetros de curvas nos esperan antes de llegar, pero merece la pena por sus vistas y por poder entrar en el monasterio más famoso de la isla. Está compuesto por dos monasterios realmente, uno en la parte inferior, Kato Preveli, y el segundo en la parte superior de las colinas rocosas del cañón de Preveli, llamado Agios Ioannis Theologos, a 3 km. El inferior es el típico monasterio ortodoxo griego.

6. Conocer el pasado de Europa en el Museo Arqueológico de Heraklión. Las piezas más antiguas que alberga este museo tienen más de 5.500 años de antigüedad y van desde el Neolítico hasta las épocas romana y bizantina. Destacan en la muestra los tesoros minoicos, especialmente a los frescos del Palacio de Knossos. Algunas piezas aun son un misterio para los arqueólogos, como el famoso disco de arcilla de Festos.

7. Una excursión a Anogia. Este pueblo es el que mejor conserva las tradiciones populares de la isla, así como las labores ganaderas y agrícolas de antaño. Pese a haber sido destruido durante la Segunda Guerra Mundial, no ha perdido su encanto tras la recuperación del mismo. Comer allí queso picante (mizithra) y cordero es una delicia.

8. Realizar una ruta en barco por la costa de Creta, disfrutando de sus aguas transparentes y de sus islas como Spinalonga. También llegar en barco a la laguna de Balos, cerca de Kissamos y a 50 km. de Chania, en una de las puntas del noroeste de la isla. Puede presumir de una de las mejores vistas de toda Creta.

9. Recorrer el valle de Amari y el Monte Ida para perderse por sus pueblos, cuevas y carreteras de montaña. Lo podemos hacer en coche o, si queremos ir un poco más allá, acercarnos a la Garganta de Samaria, la más larga de Europa. En sus más de 16 kilómetros de longitud se discurre en medio de largas paredes de roca en un recorrido que es posible hacerlo entre 4 y 8 horas. Está equipada con aseos y papeleras.

10. Cocina cretense. El aceite de oliva es básico en la cocina de Creta, tanto como su vino local. No es por nada que está considerada una de las cunas de la dieta mediterránea. No falta el marisco ni el queso picante. El Kaltsounia (con miel) es el dulce típico y la carne de cordero, ahumada o cocida, también es típica.

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